COMPONENTES DE LA ESCALA DE RIESGO HEART PARA PACIENTES CON DOLOR TORÁCICO EN URGENCIAS.

Total
Historia Clínica
Altamente sospechosa 2
Moderadamente sospechosa 1
Poco sospechosa 0
ECG
Depresión significativa del ST 2
Alteraciones inespecíficas de la repolarización 1
Normal 0
Edad
≤65 años 2
45-65 años 1
<45 años 0
Factores de riesgo
≥3 factores de riesgo o historia de enfermedad ateroesclerótica 2
1 o 2 factores de riesgo 1
Ningún factor de riesgo 0
Troponina
>2x límite normal 2
1-2x límite normal 1
≤ límite normal 0

 

El Heart Score es un instrumento de decisión desarrollado en los últimos años, con la intención de que pueda servir de ayuda para decidir si algunos enfermos que llegan a Urgencias con dolor torácico o síntomas relacionados, pueden ser evaluados sin precisar exploraciones o pruebas que no sean de gran utilidad, porque presumiblemente no las precisan. En un estudio retrospectivo, los pacientes etiquetados como de riesgo bajo por el Heart Score tenían una frecuencia de complicaciones cardiovasculares graves inferior al 1% en las siguientes seis semanas. En otro que se desarrolló durante 28 meses y que incluyó a 1070 pacientes, entre los etiquetados por el Score, como de bajo riesgo, las complicaciones cardiovasculares graves acaecieron en un 0.6%, mientras que en los etiquetados de alto riesgo, la proporción fué  de un 4.2%. (O.R. 7.92, IC 95% 2.48-25.25). Un Heart Score superior a 3 puntos tenia una sensibilidad para complicaciones cardiovasculares graves de 58% (95% IC 32-81) y una especificidad del 85% (95% IC 83-87). La combinación del Heart Score de riesgo con seriación de troponina elevada dió una sensibilidad del 100% (95% IC 72-100), especificidad del 83% (IC 81-85) y una potecial reducción en la necesidad de nuevas pruebas del 82%.

Referencias:

Six AJ, Backus BE, Kelder JC.: Chest pain in the emergency room: value of the HEART Score. Neth Heart J 2008; 16: 191-196

Mahler SA, Hiestand BC, Goff DC, et al.: Can the HEART Score safely reduce stress testing and cardiac imaging in patients at low risk for major adverse cardiac events?. Crit Pathways in Cardiol 2011; 10: 128-133 

CRITERIOS DIAGNÓSTICO PARA VÉRTIGO POSICIONAL PAROXÍSTICO BENIGNO Y PARA ENFERMEDAD DE MENIERE

Criterios Diagnóstico para Vértigo Posicional Paroxístico Benigno

  • Vértigo asociado con una característica mixta de nistagmo torsional y vertical provocado por la prueba de Dix-Hallpike
  • Una latencia (típicamente de 1 a 2 segundos) entre la finalización de la prueba de Dix-Hallpike test y el comienzo del vértigo y nistagmo
  • Naturaleza paroxística del vértigo y nistagmo provocado (un incremento y luego una descenso sobre un período de 10 a 20 segundos)
  • Fatigabilidad (una reducción en el vértigo y nistagmo si la prueba de Dix-Hallpike es repetida)

 

Causas Comunes de Vértigo

Enfermedades Otológicas

  • Vértigo posicional paroxístico benigno
  • Enfermedad de Meniere (hidropesía endolinfática)
  • Neuronitis vestibular (laberintitis)

Enfermedades neurológicas

  • Vértigo asociada a migraña
  • Insuficiencia vertebrobasilar
  • Enfermedad del pánico

 

Maniobra de Dix-Hallpike para Nistagmo Posicional

 

Enfermedad Periférica Enfermedad Central
Período latente previo al comienzo del nistagmo posicional 2 a 20 segundos Ninguno
Duración del nistagmo Menor a 1 minuto Mayor a 1 minuto
Fatigabilidad Se agota con repetición No se agota
Dirección del nistagmo Solo un tipo, usualmente horizontal/rotatorio Puede cambiar de dirección con una determinada posición de la cabeza
Intensidad del vértigo Severo Menos severo, ocasionalmente no

 

 

Criterios Diagnóstico para Enfermedad de Meniere

La enfermedad de Meniere es definida como vértigo espontáneo episódico recurrente, pérdida de la audición, plenitud auditiva y acúfenos. La hipertensión endolinfática recurrente (hydrops o hidropesía) es considerada como causa de los episodios.

De acuerdo a las guías de la AAO-HNS Committee of Hearing and Equilibrium los tres síntomas mayores son descriptos como:

Vértigo

  • Episodios bien definidos de rotación o giros recurrentes
  • Duración de 20 min a 24 h
  • Nistagmo asociado con los ataques
  • Náuseas y vómitos durante el vértigo comúnmente presentes
  • Ausencia de síntomas neurológicos con el vértigo

Sordera

  • Déficit de la audición fluctuante
  • Pérdida de la audición sensorineural
  • Pérdida de la audición progresiva, usualmente unilateral

Tinitus o Acúfenos

  • Variable, a menudo de baja frecuencia y aumenta durante los ataques
  • Usualmente unilateral en el lado afectado
  • Subjetivo

Diagnóstico de Enfermedad de Meniere

Enfermedad de Meniere Posible

Vértigo episódico tipo enfermedad de Meniere sin pérdida de la audición documentada, o

Pérdida de la audición sensorineural, fluctuante o fija, con desequilibrio pero sin episodios definidos

Otras causas excluidas

 

Enfermedad de Meniere Probable

Un episodio definido de vértigo

Pérdida de la audición audiométricamente documentado en al menos una ocasión

Tinitus o plenitud auditiva en el oído tratado

Otras causas excluidas

 

Enfermedad de Meniere Definida

Dos o más episodios espontáneos definidos de vértigo de 20 minutos o más

Pérdida de la audición audiométricamente documentado en al menos una ocasión

Tinitus o plenitud auditiva en el oído tratado

Otras causas excluidas

 

Enfermedad de Meniere de Certeza

Enfermedad de Meniere Definida, más confirmación histopatológica

Bibliografía:

  1. Furman JM, Cass SP. Benign paroxysmal positional vertigo. N Engl J Med. 1999 Nov 18;341(21):1590-6.
  2. Committee on Hearing and Equilibrium guidelines for the diagnosis and evaluation of therapy in Meniere’s disease.American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Foundation, Inc. Otolaryngol Head Neck Surg. 1995 Sep;113(3):181-5.
  3. Thorp MA, Shehab ZP, Bance ML, Rutka JA; AAO-HNS Committee on Hearing and Equilibrium. The AAO-HNS Committee on Hearing and Equilibrium guidelines for the diagnosis and evaluation of therapy in Meniere’s disease: have they been applied in the published literature of the last decade? Clin Otolaryngol Allied Sci. 2003 Jun;28(3):173-6.

CRITERIOS PARA LA CLASIFICACIÓN DEL SÍNDROME ANTIFOSFOLÍPIDO (AFL)

Criterios clínicos

Trombosis vascular

  • Uno o más episodios clínicos de trombosis arterial, venosa, o de pequeños vasos, que ocurran en cualquier tejido u órgano

Complicaciones del embarazo

  • Uno o más muertes no explicadas de fetos morfológicamente normales después de la semana 10 de gestación; o
  • Uno o más nacimientos prematuros de neonatos morfológicamente normales, antes de la semana 34 de gestación; o
  • Tres o más abortos espontáneos consecutivos no explicados, antes de la semana 10 de gestación.

Criterios de laboratorio

Anticuerpos anticardiolipina

  • Anticuerpos anticardiolipina IgG o IgM presentes en niveles moderados o elevados en sangre en dos o más ocasiones, separados por al menos 6 semanas

Anticuerpos anticoagulante lúpico

  • Anticuerpos anticoagulante lúpico detectados en sangre en dos o más ocasiones separados por al menos 6 semanas, de acuerdo a las guías de la International Society on Thrombosis and Hemostasis

Un diagnóstico definitivo de síndrome antifosfolípido requiere la presencia de al menos uno de los criterios clínicos y al menos uno de los criterios de laboratorio. No existen límites de intervalos entre los eventos clínicos y los hallazgos positivos en el laboratorio.

Los anticuerpos antifosfolípido que no se encuentran incluidos dentro de los criterios diagnóstico son los siguientes: anticuerpos anticardiolipina IgA, anticuerpos anti B2-glicoproteína I, y anticuerpos antifosfolípido dirigidos contra otros fosfolípidos diferentes a la cardiolipina (ej. fosfatidilserina y fosfatidiletanolamina) o contra proteínas unidas a fosfolípidos deifernte a la cardiolipina unida a B2-glicoproteína I (por ej. protrombina, anexina V, proteína C o proteína S).

CLASIFICACIÓN DE LOS FACTORES RELEVANTES EN LA PREDICCIÓN DE LA SUPERVIVENCIA EN LA INSUFICIENCIA CARDÍACA

 VARIABLE  PARÁMETROS CLÍNICOS
Función ventricular FE de VI < 30%

FE de VD < 35%

Tolerancia al ejercicio NYHA clase IV
Consumo de Oxígeno < 14 mL/Kg/min en < 300 m caminando durante 6 min
Tamaño cardíaco Cardiomegalia en RX

Diámetro telediastólico VI > 7 cm

Volumen diastólico VI > 130 ml

Electrolitos  Sodio plasmático < 134 mEq/l
Hemodinámica Indice de trabajo VI < 20 g/m2Indice cardíaco < 2.25 l/min/m2

PCP > 27 mm Hg

Arritmias TV

FV

Hormonal Norepinefrina > 600 pg/ml

Peptido natriurético atrial > 125 pg/ml


FE: fracción de eyección: VI: ventrículo izquierdo; VD: ventrículo derecho; NYHA: clasificación de la New York Heart Association

Mehra MR, Ventura HO. Heart failure. En: Civeta JM, Taylor RW, Kirby RR: Critical Care Third edition. Lippincott- Raven publishers, Philadelphia. 1997;117:1749-1767

INFECCIONES CUTÁNEAS Y DE LOS TEJIDOS BLANDOS

La incidencia es dos veces mayor que la de la neumonía y de las infecciones del tracto urinario combinadas

INTRODUCCIÓN

El tratamiento de las infecciones cutáneas y de los tejidos blandos (ICTB) en pacientes ambulatorios  y hospitalizados es muy problemático. La incidencia es dos veces mayor que la de la neumonía y las infecciones del tracto urinario combinadas. Por otra parte, la resistencia a los tratamientos antimicrobianos disponibles sigue siendo una dificultad, particularmente con los estafilococos resistentes. En 2010, la Food and Drug Administration (FDA) de EE. UU. publicó una guía que cambió la terminología para las ICTB graves complicadas (ICTBc) y las denominó infección bacteriana aguda de la piel y sus estructuras (IBAPE). El borrador de la guía de 2010 fue finalizado en 2013 y sirvió para actualizar el documento de la FDA de 1998 que había proporcionado una guía para los ensayos clínicos de la industria farmacéutica.

Las ICTBc fueron definidas como la infección de un tejido blando más profundo que requiere la Intervención quirúrgica o que se produjo en pacientes con una enfermedad subyacente que complica la respuesta al tratamiento. Las IBAPE se definen como celulitis/erisipela, infección de la herida y abscesos cutáneos mayores, con un tamaño mínimo de la lesión de 75 cm. En esta definición se excluyen las ICTB más leves como el impétigo y los abscesos cutáneos menores. Alternativamente, la guía de 2014 sobre las ICTB de la Infectious Diseases Society of America (IDSA) diferencia las ICTB por la presencia de pus y la gravedad de la enfermedad y no utiliza la designación IBAPE.

La resistencia antimicrobiana dificulta la elección de un tratamiento antimicrobiano empírico. La elección del tratamiento definitivo es casi imposible, especialmente si no se cuenta con un diagnóstico microbiológico. En la actualidad, se han aprobado varios antimicrobianos para el tratamiento de las ICTB, mientras que hay otros en estudio. Una limitación del uso de estos nuevos fármacos es la falta de consenso sobre su utilidad clínica. Debido a estos inconvenientes, es imprescindible que la toma de decisiones estén basadas en la evidencia sobre la terapia antimicrobiana definitiva.

La incidencia es dos veces mayor que la de la neumonía y las infecciones del tracto urinario combinadas

INCIDENCIA Y PREVALENCIA

En EE. UU. la incidencia de las ICTB en pacientes ambulatorios ha sido relativamente estable. Desde 2005 hasta 2010, hubo 47,9 a 48,5 casos/1.000 personas. De estos casos, el 95% fue tratado en forma ambulatoria y el 60% fue diagnosticado como absceso o celulitis. Los principales patógenos de las ICTB son los  estreptococos y los estafilococos. La infección por S. aureus meticilina resistente asociada a la comunidad  (MRSA, USA300) es especialmente importante en EE. UU. generando la tasa más elevada de ICTB purulentas tratadas en la comunidad.

Las ICTB representaron el 62,9% de las infecciones por MRSA cepa USA300 entre 2000 y 2013, aumentando la necesidad de tratamientos adicionales. La prevalencia de MRSA difiere entre EE. UU. y el resto del mundo. En áreas de menor prevalencia de MRSA, como el Reino Unido y el norte de Europa, las pautas de tratamiento pueden variar mucho de las propuestas por la guía de IDSA, enfatizando el uso de β-lactámicos eficaces contra S.Aureus sensible a la meticilina  (MSSA).

CONSIDERACIONES DIAGNÓSTICAS

La epidemiología desempeña un papel importante al momento de  diagnóstico de ICTB, que tiene diversas etiologías potenciales. La historia clínica detallada, con datos completos y precisos proporciona una visión sobre el diagnóstico clínico y microbiológico, y el tratamiento. Específicamente, el estado inmunológico de los pacientes, su ubicación geográfica, el historial de viajes, los traumas o cirugías recientes, el tratamiento antimicrobiano previo y la exposición a animales son cruciales para limitar el diagnóstico diferencial.

Los hallazgos clínicos y la comprensión de las relaciones anatómicas de la piel y los tejidos blandos también son esenciales para establecer el diagnóstico correcto. En los pacientes inmunocomprometidos o que presentan signos sistémicos de infección, como taquicardia, hipotensión o disfunción orgánica, se requieren técnicas más invasivas incluyendo la biopsia o la aspiración del tejido. Los estudios radiográficos ayudan a determinar el nivel de la infección y la presencia de gas o de un absceso. Por último, el desbridamiento o la exploración quirúrgica pueden ser importantes para el diagnóstico y el tratamiento, especialmente en los pacientes inmunocomprometidos o que tienen infecciones necrotizantes.

DESCRIPCIÓN GENERAL DEL TRATAMIENTO

El tratamiento de las ICTB se divide generalmente en 2 grupos: infecciones purulentas (por ej., furúnculos, carbunclos, abscesos) e infecciones no purulentas (por ej., celulitis, erisipela). Para la descolonización nasal en los pacientes con ICTB recurrentes o para el tratamiento de las ICTB leves o no complicadas como el impétigo bulloso o no bulloso se puede considerar la terapia antimicrobiana tópica. A pesar de la incisión, el drenaje o la terapia tópica, algunas ICTB necesitarán tratamiento antimicrobiano sistémico.

Para las recomendaciones terapéuticas, el algoritmo terapéutico de IDSA tiene en cuenta la presencia o ausencia de purulencia y el estado. Según este algoritmo, las infecciones purulentas moderadas o graves requieren la administración empírica oral o intravenosa de antimicrobianos antiestafilocócicos, junto con la incisión y el drenaje y el cultivo con pruebas de la sensibilidad antibiótica. Las infecciones no purulentas leves y moderadas pueden ser tratadas con antibióticos contra los estreptococos, orales para las leves o intravenosos para las moderadas. Las infecciones no purulentas graves, incluyendo la fascitis necrotizante, pueden requerir antibióticos de amplio espectro, inhibición de las toxinas e intervención quirúrgica.

(Cortesía Intramed)

INFECCIONES CUTÁNEAS Y DE LOS TEJIDOS BLANDOS

piel