ENFERMEDADES CAUSADAS POR LA EXPOSICIÓN A LAS AGUAS CONTAMINADAS DEL RÍO GÜAIRE Y RECOMENDACIONES

ENFERMEDADES causadas por la exposiciòn a aguas contaminadas

Anuncios

INFECCIONES CUTÁNEAS Y DE LOS TEJIDOS BLANDOS

La incidencia es dos veces mayor que la de la neumonía y de las infecciones del tracto urinario combinadas

INTRODUCCIÓN

El tratamiento de las infecciones cutáneas y de los tejidos blandos (ICTB) en pacientes ambulatorios  y hospitalizados es muy problemático. La incidencia es dos veces mayor que la de la neumonía y las infecciones del tracto urinario combinadas. Por otra parte, la resistencia a los tratamientos antimicrobianos disponibles sigue siendo una dificultad, particularmente con los estafilococos resistentes. En 2010, la Food and Drug Administration (FDA) de EE. UU. publicó una guía que cambió la terminología para las ICTB graves complicadas (ICTBc) y las denominó infección bacteriana aguda de la piel y sus estructuras (IBAPE). El borrador de la guía de 2010 fue finalizado en 2013 y sirvió para actualizar el documento de la FDA de 1998 que había proporcionado una guía para los ensayos clínicos de la industria farmacéutica.

Las ICTBc fueron definidas como la infección de un tejido blando más profundo que requiere la Intervención quirúrgica o que se produjo en pacientes con una enfermedad subyacente que complica la respuesta al tratamiento. Las IBAPE se definen como celulitis/erisipela, infección de la herida y abscesos cutáneos mayores, con un tamaño mínimo de la lesión de 75 cm. En esta definición se excluyen las ICTB más leves como el impétigo y los abscesos cutáneos menores. Alternativamente, la guía de 2014 sobre las ICTB de la Infectious Diseases Society of America (IDSA) diferencia las ICTB por la presencia de pus y la gravedad de la enfermedad y no utiliza la designación IBAPE.

La resistencia antimicrobiana dificulta la elección de un tratamiento antimicrobiano empírico. La elección del tratamiento definitivo es casi imposible, especialmente si no se cuenta con un diagnóstico microbiológico. En la actualidad, se han aprobado varios antimicrobianos para el tratamiento de las ICTB, mientras que hay otros en estudio. Una limitación del uso de estos nuevos fármacos es la falta de consenso sobre su utilidad clínica. Debido a estos inconvenientes, es imprescindible que la toma de decisiones estén basadas en la evidencia sobre la terapia antimicrobiana definitiva.

La incidencia es dos veces mayor que la de la neumonía y las infecciones del tracto urinario combinadas

INCIDENCIA Y PREVALENCIA

En EE. UU. la incidencia de las ICTB en pacientes ambulatorios ha sido relativamente estable. Desde 2005 hasta 2010, hubo 47,9 a 48,5 casos/1.000 personas. De estos casos, el 95% fue tratado en forma ambulatoria y el 60% fue diagnosticado como absceso o celulitis. Los principales patógenos de las ICTB son los  estreptococos y los estafilococos. La infección por S. aureus meticilina resistente asociada a la comunidad  (MRSA, USA300) es especialmente importante en EE. UU. generando la tasa más elevada de ICTB purulentas tratadas en la comunidad.

Las ICTB representaron el 62,9% de las infecciones por MRSA cepa USA300 entre 2000 y 2013, aumentando la necesidad de tratamientos adicionales. La prevalencia de MRSA difiere entre EE. UU. y el resto del mundo. En áreas de menor prevalencia de MRSA, como el Reino Unido y el norte de Europa, las pautas de tratamiento pueden variar mucho de las propuestas por la guía de IDSA, enfatizando el uso de β-lactámicos eficaces contra S.Aureus sensible a la meticilina  (MSSA).

CONSIDERACIONES DIAGNÓSTICAS

La epidemiología desempeña un papel importante al momento de  diagnóstico de ICTB, que tiene diversas etiologías potenciales. La historia clínica detallada, con datos completos y precisos proporciona una visión sobre el diagnóstico clínico y microbiológico, y el tratamiento. Específicamente, el estado inmunológico de los pacientes, su ubicación geográfica, el historial de viajes, los traumas o cirugías recientes, el tratamiento antimicrobiano previo y la exposición a animales son cruciales para limitar el diagnóstico diferencial.

Los hallazgos clínicos y la comprensión de las relaciones anatómicas de la piel y los tejidos blandos también son esenciales para establecer el diagnóstico correcto. En los pacientes inmunocomprometidos o que presentan signos sistémicos de infección, como taquicardia, hipotensión o disfunción orgánica, se requieren técnicas más invasivas incluyendo la biopsia o la aspiración del tejido. Los estudios radiográficos ayudan a determinar el nivel de la infección y la presencia de gas o de un absceso. Por último, el desbridamiento o la exploración quirúrgica pueden ser importantes para el diagnóstico y el tratamiento, especialmente en los pacientes inmunocomprometidos o que tienen infecciones necrotizantes.

DESCRIPCIÓN GENERAL DEL TRATAMIENTO

El tratamiento de las ICTB se divide generalmente en 2 grupos: infecciones purulentas (por ej., furúnculos, carbunclos, abscesos) e infecciones no purulentas (por ej., celulitis, erisipela). Para la descolonización nasal en los pacientes con ICTB recurrentes o para el tratamiento de las ICTB leves o no complicadas como el impétigo bulloso o no bulloso se puede considerar la terapia antimicrobiana tópica. A pesar de la incisión, el drenaje o la terapia tópica, algunas ICTB necesitarán tratamiento antimicrobiano sistémico.

Para las recomendaciones terapéuticas, el algoritmo terapéutico de IDSA tiene en cuenta la presencia o ausencia de purulencia y el estado. Según este algoritmo, las infecciones purulentas moderadas o graves requieren la administración empírica oral o intravenosa de antimicrobianos antiestafilocócicos, junto con la incisión y el drenaje y el cultivo con pruebas de la sensibilidad antibiótica. Las infecciones no purulentas leves y moderadas pueden ser tratadas con antibióticos contra los estreptococos, orales para las leves o intravenosos para las moderadas. Las infecciones no purulentas graves, incluyendo la fascitis necrotizante, pueden requerir antibióticos de amplio espectro, inhibición de las toxinas e intervención quirúrgica.

(Cortesía Intramed)

INFECCIONES CUTÁNEAS Y DE LOS TEJIDOS BLANDOS

piel

 

 

 

EL SÍNDROME DE ASIA

Sindrome ASIA

EL SÍNDROME DE ASIA es llamado así por sus siglas en inglés Autoimmune (Auto-inflammatory) Syndrome Induced by Adjuvants, en español Sindrome autoinmune/inflamatorio inducido por adyuvantes

 

En los últimos años han sido muchos los síndromes que se han tratado de relacionar con determinados factores ambientales, con tiempos de exposición muy variables (desde días hasta 3 años). Se han descrito respuestas del sistema inmune (tanto innato como adaptativo) y aparición de anticuerpos (ANAs, ENAs, ANOEs, FR, e incluso anticuerpos específicos contra la sustancia en cuestión). Entre éste grupo de enfermedades figuran:

Síndrome de la Guerra del Golfo (“Gulf war syndrome”): durante éste evento bélico se describió un cuadro inespecífico en soldados que habían recibido múltiples dosis de vacuna antigripal, relacionándose finalmente con un coadyuvante de la misma, el “squalene” (derivado de tiburones).

Siliconosis: cuadros relacionados con prótesis de silicona (principalmente mamarias, sin necesidad de rotura ya que se han descrito anticuerpos anti-silicona circulantes en mujeres con éstos implantes intactos). El polímero PDMS de ésta sustancia, in vitro, activa la proliferación de fibroblastos, la síntesis de colágeno, y puede desencadenar una respuesta inmune humoral y celular.

Eventos inmunes post-vacunales: descrito en vacuna de la gripe y del VHB principalmente, en relación con coadyuvantes de la fórmula como el “squalene”, aluminio y bromuro de piridostigmina entre otros.

Síndrome del edificio enfermo (“sick building syndrome”): se define como cualquier enfermedad padecida por al menos el 20% de los ocupantes de un edificio o comunidad. Se ha relacionado con innumerables sustancias (humo, aceites, uranio, aire acondicionado…).

En 2011, el Dr. Shoenfeld y colaboradores quisieron unificar todos estos síndromes en uno, y así publicaron en el Journal of Autoimmunity un artículo presentando el Síndrome ASIA (acrónimo de Autoimmunity/inflamatory Syndrome Induced by Adjuvants), posteriormente denominado por otros autores como Síndrome Shoenfeld en su honor. Expusieron los siguientes criterios (requiriendo para su diagnóstico 2 criterios mayores ó 1 criterio mayor y 2 menores):

 

CRITERIOS MAYORES
 A. Exposición a una sustancia reconocida previa a inicio de clínica
 B. Manifestaciones clínicas “típicas” (1)
 C. Mejoría del cuadro retirando la noxa
 D. Biopsia típica en órganos afectos (2)
CRITERIOS MENORES
 a. Auto anticuerpos (ANA, FR, ENAs, ANOEs…) y/o anticuerpos contra la noxa
 b. HLA DRB1, HLA DQB1
 c. Otra enfermedad autoinmune concomitante
 d. Otras manifestaciones clínicas (3)

 

(1)Artromialgias, fatiga crónica, fiebre, xerostomía, alteraciones neurológicas (predominio cognitivo), síntomas gastrointestinales, síntomas respiratorios, alteraciones cutáneas.

(2)  Ningún artículo describe ésta biospia “típica”.

(3)  Como síndrome de colon irritable. No se especifica más en ningún artículo.

 

Estos criterios no están validados en niños, de hecho se ha demostrado que no es aplicable en ésta población en la que puede haber un sesgo con la diabetes mellitus tipo 1.

Posteriormente, se han descrito como Síndromes ASIA casos de síndrome de Löfgren, neurosarcoidosis, morfea, lupus-like y reagudizaciones de enfermedad de Still entre otros.

Dada la laxitud, inespecificidad e imprecisión de algunos de los criterios diagnósticos, también hay autores que han querido incluir en ésta nueva categorización enfermedades como la fibromialgia, el colon irritable o el síndrome de fatiga crónica.

En lo que la mayoría de autores coinciden es en la necesidad de unificar estos eventos, y tener en cuenta su existencia no sólo para diagnosticarlos sino por la posibilidad de prevenirlos (por ejemplo evitando o vigilando estrechamente a pacientes con enfermedades autoinmunes definitivas o inespecíficas y/o con antecedentes familiares que se van a someter a implantes estéticos o van a ser vacunados).

IMÁGENES EN MEDICINA INTERNA

MIAMI 2012 009

REACCIÓN DE HIPERSENSIBILIDAD A LOS BETA LACTÁMICOS

artritis

ARTRITIS GOTOSA

dedos

DEDOS EN “PALILLO DE TAMBOR” – ACROPAQUIA

dedos2

DEDOS EN “PALILLO DE TAMBOR” – ACROPAQUIA

dedos3

DEDOS EN “PALILLO DE TAMBOR” – ACROPAQUIA

manos

LESIÓN DE HIPERSENSIBILIDAD PALMO-PLANTAR

manos2

LESIÓN DE HIPERSENSIBILIDAD PALMO-PLANTAR

pies

LESIÓN DE HIPERSENSIBILIDAD PALMO-PLANTAR

pierna

ERISIPELA

pie

CÁNCER EPIDERMOIDE pie2

CÁNCER EPIDERMOIDE