SEMIOLOGÍA NEUROLÓGICA

No existe, con seguridad, una especialidad en medicina en la que el método clínico tenga tanto valor como en Neurología. Una correcta anamnesis y una diligente y completa exploración física son las únicas claves para el diagnóstico eficiente y acertado. Utilizaremos las pruebas complementarias de un modo dirigido y no a ciegas, es decir, como complemento del diagnóstico inicial de presunción, en base a demostrar la enfermedad sospechada o a descartar patologías de un modo razonado y razonable. El diagnóstico neurológico incluye una serie de pasos que deben seguirse secuencialmente. A continuación se anexa un libro de complemento para semiología neurológica.

libro semiologia neurología

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CORAZÓN IZQUIERDO: SÍSTOLE Y DIÁSTOLE. FISIOLOGÍA PARA ESTUDIANTES DE MEDICINA. Chuleta de Osler.

Datos para recordar:

  • El corazón izquierdo recibe SANGRE RICA EN OXÍGENO procedente de los pulmones y lo distribuye al bombear por todo el sistema.
  • La oxigenación tisular depende directamente del bombeo del ventrículo izquierdo. Cuando falla de forma importante aparecen los síntomas de una verdadera insuficiencia cardiaca aguda con signos de mala perfusión tisular periférica: Frialdad, palidez, disnea, edema pulmonar.
  • La diástole es un proceso activo y ocurre con tal fuerza que succiona sangre desde la aurícula.
  • Al final de la diástole, la aurícula izquierda se contrae. Esta verdadera sístole auricular izq. provee de un extra de sangre al ventrículo para aumentar aún más el llenado y la contracción posterior sea mejor, por la ley de Frank Starling.
  • La sístole corresponde al primer ruido cardiaco: la potente contracción del ventrículo cierra la válvula mitral y abre la aórtica, fluyendo la sangre con gran presión por la aorta ascendente.
  • La diástole cierra la válvula aórtica (segundo ruido cardiaco) y abre la válvula mitral recibiendo sangre oxigenada desde la aurícula y pulmones.

NEUMOENCÉFALO. SIGNO DE MONTE FUJI

El NEUMOENCÉFALO se define como la presencia de aire intracraneal, aparece frecuentemente durante cirugías neurológicas cuando los huesos del cráneo o duramadre son comprometidos. El aire puede acumularse en el espacio subdural, subaracnoideo, epidural e intraventricular.

El neumoencéfalo a tensión (NT) puede aparecer con tan sólo 25 mL de aire, debido a que éste no puede escapar o ser reabsorbido. El acúmulo de aire induce efecto de masa, lo que condiciona aumento de la presión intracraneal que en ocasiones puede llevar a deterioro rostrocaudal. La prevalencia de la NT tras la evacuación de un hematoma subdural crónico es de 2.5 a 16%. La fisiopatología del neumoencéfalo a tensión se basa en dos modelos. El primero conocido como de botella invertida, el cual se basa en la presión negativa y gradiente de presiones que se ejerce sobre el contenido intracraneano y la presión atmosférica. El segundo se basa en el principio de válvula unidireccional, el aire entra por el defecto óseo o en la duramadre, mecanismo similar al de alta presión creado con la bolsa de ambú, y no puede escapar debido a que el tejido blando funciona como válvula unidireccional produciendo neumoencéfalo a tensión. Todos los pacientes con craneotomías tienen riesgo de desarrollar neumoencéfalo, pero en especial durante la realización de trépanos, cirugía de la fosa posterior, la cirugía craneofacial, colocación de derivaciones, y drenaje lumbar.

La tomografía computarizada (TC) de cerebro es el estándar de oro para el diagnóstico de neumoencéfalo a tensión y SIGNO DE MONTE FUJI, el cual es el acúmulo de aire que separa y comprime los lóbulos frontales en su porción anterolateral, los cuales se traccionan y acuminan por el efecto de tracción de las venas puente que drenan al seno longitudinal mimetizando el perfil del volcán del Japón. Una vez diagnosticado el NT debe de manejarse de acuerdo con su magnitud, el efecto de masa que condiciona y la repercusión clínica en el enfermo. Neumoencéfalos que condicionan deterioro neurológico deberán de ser evacuados, en caso de que no comprometan el estado clínico del enfermo se recomienda el manejo con de oxígeno al 100%, lo que favorece la reabsorción del aire acumulado.

Fotos de paciente con traumatismo cráneo-encefálico