¿QUÉ MANIFESTACIONES CLÍNICAS SE PRESENTAN EN LOS PACIENTES CON COVID-19?

Cortesía Ependium

12.05.2020

Weronika Rymer (MD, PhD), Agnieszka Wroczyńska (MD, PhD)

 Sobre la base de los datos procedentes de Asia, la lista de los síntomas más frecuentes de la COVID-19 incluye fiebre, tos (seca o productiva), disnea, dolor muscular, dolor articular, cefalea, diarrea, rinitis y dolor de garganta.1-3 Además, cada vez se señalan con más frecuencia otros síntomas observados en los pacientes con COVID-19. Los CDC (Centers for Disease Control and Prevention) han añadido a la lista de síntomas de la COVID-19 trastornos del olfato y del gusto.4 Lechien y cols. llevaron a cabo un estudio europeo multicéntrico y multinacional en el que incluyeron a 417 pacientes con COVID-19 de curso leve y moderado (el 93,3 % de la población analizada fueron personas europeas, el 63 % mujeres, y la media de edad fue de 39,9 ±11,4 años). Durante el estudio, solo el 34,5 % de los enfermos presentó síntomas generales de infección vírica aguda (fiebre, debilidad, tos, cefalea, náuseas y vómitos, dolor abdominal, diarrea, dolor muscular y articular, pérdida de apetito). Por otro lado, el 85,6 % de los pacientes (n = 357) reportó trastornos del olfato, y 79,6 % de ellos su pérdida absoluta. El 12,6 % de los sujetos reportó alucinaciones olfativas (fantosmia), mientras que un 32,4 % percibió olores distintos a los reales (parosmia). Los trastornos olfativos aparecieron antes, durante o después de la incidencia de los síntomas generales (respectivamente en el 11,8 %, 22,8 % y 65,4 % de los casos). El 67,8 % de los pacientes con anosmia recuperó el olfato en los 8 días posteriores a la remisión de la enfermedad. El 88,8 % de los enfermos reportó trastornos gustativos. Los trastornos del olfato y/o gusto fueron constantes en el 72,8 % de los sujetos y variables en el tiempo en el 23,4 %. No se observó ninguna relación entre las enfermedades concomitantes y la incidencia de trastornos del olfato o del gusto, ni entre los trastornos del olfato y la rinitis o la congestión nasal. Sin embargo, se observó una correlación entre la fiebre y la pérdida de olfato. Las mujeres refirieron trastornos olfativos y gustativos con más frecuencia que los hombres.5 Aunque en el curso de numerosas infecciones víricas ocurren trastornos del olfato relacionados con la rinitis (p. ej. en el resfriado provocado por coronavirus), Lechien y cols. sugieren que el mecanismo patológico responsable de los trastornos del olfato y del gusto en la COVID-19 es diferente.

Cada vez se están describiendo con más frecuencia otros síntomas neurológicos en los pacientes con infección por SARS-CoV-2 más allá de los trastornos del olfato y del gusto. Mao y cols. analizaron la incidencia de síntomas neurológicos en 214 adultos con COVID-19 hospitalizados en Wuhan. En el 36,4 % se observaron síntomas de trastornos del sistema nervioso central o periférico. Los más comunes fueron los mareos (16,8 %) y las cefaleas (13,1 %). Los trastornos del olfato y del gusto afectaron respectivamente al 5,6 % y al 5,1 % de los pacientes. En los pacientes con COVID-19 de curso grave, con más frecuencia se observaron trastornos del sistema nervioso central, p. ej. accidentes cardiovasculares agudos (5,7 % vs. 0,8 % en los pacientes con curso leve de la infección por SARS-CoV-2) y trastornos de la conciencia (14,8 % vs. 2,4 %). La mayoría de trastornos neurológicos se observaron en la fase inicial de la enfermedad, y en algunos pacientes fueron las únicas afecciones reportadas, es decir, no se presentaban otros síntomas de la COVID-19 como fiebre, tos o diarrea.6

Además, están empezando a aparecer informes sobre la incidencia de alteraciones cutáneas en el curso de la COVID-19. Recalcati señala que de los 88 pacientes con COVID-19 tratados en el hospital de Lecco (Lombardía) que consultó, el 20,4 % (n = 18) presentaba exantema.7 En 14 personas era un exantema eritematoso, en 3 urticaria, y 1 paciente presentaba exantema con alteraciones similares a las observadas durante la varicela. Estas alteraciones se localizaban principalmente en el tronco y eran similares a las que se observan en otras enfermedades víricas. Algunas personas refirieron prurito leve. No se observó ninguna relación entre la incidencia de alteraciones cutáneas y la gravedad de la COVID-19.7

Las autoras de este artículo también han observado exantema en pacientes con COVID-19. En 3 de las pacientes ha sido un exantema vesiculopustuloso con prurito, localizado principalmente en el tronco y los brazos (en una paciente también en la cara). En una paciente también se observaron, en distintos momentos durante el curso de la infección por SARS-CoV-2, lesiones eritematosas y livedo reticular (fig. 1; al mismo tiempo, la paciente presentaba escalofríos y una fuerte sensación de frío). En un caso, al inicio de la enfermedad aparecieron alteraciones en las zonas distales de los dedos de las manos (fig. 2). La American Academy of Dermatology lleva un registro de las alteraciones cutáneas en los enfermos con COVID 19.8

 

Bibliografía:

  1. Wan S., Xiang Y., Fang W. y cols., Clinical features and treatment of COVID-19 patients in Northeast Chongqing, J. Med. Virol., 2020; doi: 10.1002/jmv.25 783
    2. Guan W.J., Ni Z.Y., Hu Y. y cols., Clinical characteristics of coronavirus disease 2019 in China, N. Engl. J. Med., 2020; doi: 10.1056/NEJMoa2002032
    3. Young B.E., Ong S.W.X., Kalimuddin S. y cols., Epidemiologic features and clinical course of patients infected with SARS-CoV-2 in Singapore, JAMA, 2020; doi: 10.1001/ jama.2020.3204
    4. CDC: Symptoms of coronavirus, https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/symp- toms-testing/symptoms.html (consulta: 28.04.2020)
    5. Lechien J.R., Chiesa-Estomba C.M., De Siati D.R. y cols., Olfactory and gustatory dysfunctions as a clinical presentation of mild-to-moderate forms of the coronavirus disease (COVID-19): a multicenter European study, Eur. Arch. Otorhinolaryngol., 2020; doi: 10.1007/s00405-020-05965-1
    6. Mao L., Jin H., Wang M., Neurologic manifestations of hospitalized patients with coronavirus disease 2019 in Wuhan, China, JAMA Neurol., 2020; doi: 10.1001/jama- neurol.2020.1127
    7. Recalcati S., Cutaneous manifestations in COVID-19: a first perspective, J. Eur. Acad. Dermatol. Venereol., 2020; doi: 10.1111/jdv.16 387
    8. American Academy of Dermatology Association: COVID-19 dermatology registry, https:// www.aad.org/member/practice/coronavirus/registry(consulta: 28.04.2020)

CLOROQUINA O HIDROXICLOROQUINA EN EL TRATAMIENTO DE LOS PACIENTES CON COVID-19: ¿AYUDAMOS O PERJUDICAMOS?

Cortesía: Ependium

20.04.2020

Jacek Mrukowicz (MD, PhD)

En una carta dirigida a la redacción de la revista Clinical Infectious Diseases, publicada el 26 de marzo de este año en formato electrónico, Maurizio Guastalegname y Alfredo Vallone, del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital G. Jazzolino en Vibo Valentia (Italia), abordaron el problema, recientemente discutido con frecuencia, del uso generalizado en el tratamiento de la infección por SARS-CoV-2 de medicamentos cuya eficacia y seguridad para esta indicación no ha sido evaluada en ensayos clínicos apropiados.1 Los autores se centraron en los ejemplos de la cloroquina y la hidroxicloroquina, medicamentos autorizados para el tratamiento de las enfermedades por coronavirus en humanos (incluido el COVID-19) únicamente sobre la base de su actividad antivírica no específica in vitro (es decir, en cultivo celular)2,3, su larga experiencia en el uso en humanos en otras indicaciones y la hipótesis de que su actividad inmunomoduladora (inhibición de la producción de citocinas proinflamatorias, p. ej. TNF-α, interleucina-6 [IL-6]) puede reducir los efectos de la “tormenta de citocinas” en el curso de la infección por SARS-CoV.4,5

Sin embargo, los autores de la carta señalaron que, a pesar de estos supuestos teóricos potencialmente favorables:

  1. La cloroquina fue ineficaz para eliminar la infección por SARS-CoV en ratones4
  2. A pesar de las numerosas pruebas, con la ayuda de cloroquina e hidroxicloroquina todavía no se ha conseguido curar ninguna enfermedad viral aguda6
  3. A pesar de la probada actividad antiviral in vitro, después del uso de cloroquina en animales y humanos para el tratamiento de la fiebre chikungunya (una enfermedad tropical causada por una infección por virus Chikungunya transmitida por los llamados mosquitos tigre), se observó un paradójico efecto adverso,6que se explicó por el retraso de la respuesta inmune adaptativa del organismo a la infección bajo la influencia del fármaco:
    • en un experimento realizado con monos, la cloroquina administrada de forma profiláctica intensificó los síntomas agudos de la infección en los animales tratados (fiebre) y retrasó la eliminación del virus, probablemente como resultado de la inhibición de la respuesta celular específica7
    • durante la epidemia de fiebre chikungunya en 2006, en la isla francesa de Reunión, en un pequeño ensayo aleatorizado (54 pacientes) realizado con el método a doble ciego, la cloroquina, en comparación con el placebo, no afectó significativamente al curso de la fase aguda de la enfermedad y la eliminación de la infección, pero aumentó el riesgo de complicaciones tardías de la infección en las articulaciones aproximadamente un año después de la enfermedad.8

 

En la continuación de la carta, los autores subrayaron que el mecanismo patológico de los síntomas de la COVID-19 no ha sido aún explicado en detalle. Sin embargo, las observaciones preliminares sugieren que puede diferir del mecanismo patalógico descrito anteriormente para el SARS-CoV. Se ha observado que en la fase inicial de la infección por SARS-CoV-2 aumenta la secreción de citocinas por los linfocitos cooperadores Th2 (p. ej. interleucina [IL] 4, IL-10), con inhibición de la respuesta inflamatoria,9 lo que puede prevenir la excesiva activación de los linfocitos Th1 que, en el curso de la infección por SARS-CoV, podría ser responsable del desarrollo del síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA)5. Sobre la base de estas observaciones, los autores de la carta formularon una hipótesis que debería llevar a una reflexión seria. Estudios anteriores han demostrado que la cloroquina perjudica la proliferación de linfocitos T al inhibir la secreción y actividad de la IL-2, y parece que la IL-2 juega un papel clave en el inicio de la diferenciación de linfócitos T hacia Th2.10,11 Por tanto, si la respuesta Th2-dependiente está realmente involucrada en la inhibición de la reacción inflamatoria excesiva (“tormenta de citocinas”) en pacientes con COVID-19,9 no se puede excluir que la cloroquina o la hidroxicloroquina puedan perjudicar la respuesta inmune a la infección por SARS-CoV-2 y afectar negativamente al curso de la enfermedad.

Por último, los autores advierten que, a la luz de los resultados de anteriores estudios in vivo (en animales y humanos) sobre el tratamiento con cloroquina o hidroxicloroquina en enfermedades virales de curso agudo, el uso generalizado de estos fármacos en pacientes con COVID-19 puede no sólo resultar ineficaz, sino incluso perjudicial. Hasta que se confirme su eficacia y seguridad en ensayos aleatorizados debidamente realizados en pacientes con COVID-19, los médicos deben recordar que el balance entre los beneficios y los riesgos de estos medicamentos en pacientes infectados por el SARS-CoV-2 es muy incierto.

En el debate que se desarrolla en las revistas médicas también han aparecido otras voces de alerta. Franck Touret y Xavier de Lamballerie, virólogos del instituto nacional francés INSERM, en un editorial publicado el 5 de marzo de este año en la revista Antiviral Research, resumieron la experiencia previa en el tratamiento de infecciones virales con cloroquina o hidroxicloroquina.6 Además de los datos citados anteriormente, señalaron que:

  1. en estudios aleatorizados con placebo en humanos, no se confirmó la eficacia de la cloroquina en la prevención de la gripe12ni en el tratamiento del dengue13
  2. a pesar de la buena actividad in vitroen el cultivo de células, la cloroquina en el modelo animal fue ineficaz para tratar los virus de la fiebre del Ébola (ratones, conejillos de indias, hámsters),14,15 la gripe16 y el Nipah17 (hurones)
  3. los resultados de estudios previos sobre el tratamiento de enfermedades virales crónicas (VIH, VHC) tampoco son lo suficientemente alentadores, por eso la cloroquina y la hidroxicloroquina no están incluidas en ninguna guía oficial para el tratamiento de estas enfermedades.

Los virólogos franceses han enfatizado que si estos medicamentos fueran efectivos y seguros en pacientes con COVID-19, esta sería la primera enfermedad viral en la que encontrarían uso clínico. Sin embargo, a pesar de las conclusiones iniciales y alentadoras anunciadas por los médicos chinos en una conferencia de prensa en la primera mitad de febrero del presente año,18 estas aún no se han publicado en una revista científica revisada por expertos y ampliamente reconocida.

En un editorial publicado en el último número del British Medical Journal, dedicado a la investigación clínica actual en todo el mundo sobre los medicamentos útiles en la terapia de los pacientes con COVID-19, se cita una importante declaración del prof. Paul Garner, de la Liverpool School of Tropical Medicine, coordinador del Cochrane Infectious Diseases Group: “Actualmente, no hay evidencia de que la cloroquina sea efectiva en pacientes infectados por SARS-CoV-2”.19 Garner es categórico en su opinión con respecto al papel actual de este medicamento en el tratamiento de pacientes con COVID-19: “Creo que la cloroquina solo debería usarse en ensayos clínicos aleatorizados”.

Bibliografía:

  1. Guastalegname M., Vallone A., Could chloroquine /hydroxychloroquine be harmful in Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) treatment?, Clin. Inf. Dis., 2020 (25.03.2020); https://academic.oup.com/cid/advance-article/doi/10.1093/cid/ciaa321/5811416
    2. De Wilde A.H., Jochmans D., Posthuma C.C. y cols., Screening of an FDA-approved compound library identifies four small-molecule inhibitors of Middle East Respiratory Syndrome (MERS) coronavirus replication in cell culture, Antimicrob. Agents Chemother., 2014; 58: 4875–4884
    3. Yao X., Ye F., Zhang M. y cols., In vitro antiviral activity and projection of optimized dosing design of hydroxychloroquine for the treatment of severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2), Clin. Infect. Dis., 2020 (9.03.2020). https://academic.oup.com/cid/advance-article/doi/10.1093/cid/ciaa237/5801998
    4. Barnard D.L., Day C.W., Bailey K., Evaluation of immunomodulators, interferons and known in vitro SARS-CoV inhibitors for inhibition of SARS-CoV replication in BALB/c mice, Antivir. Chem. Chemother., 2006; 17: 275–284
    5. Savarino A., Boelaert J.R., Cassone A. y cols., Effects of chloroquine on viral infections: an old drug against today’s diseases?, Lancet Infect. Dis., 2003; 3: 722–727
    6. Touret F., de Lamballerie X., Of chloroquine and COVID-19, Antiviral Res., 2020; 177: 104762. doi: 10.1016/j.antiviral.2020.104762
    7. Roques P., Thiberville S.D., Dupuis-Maguiraga L. y cols., Paradoxical effect of chloroquine treatment in enhancing Chikungunya virus infection, Viruses, 2018; 268: 1–18
    8. de Lamballerie X., Boisson V., Reynier J.C. y cols., On chikungunya acute infection and chloroquine treatment, Vector Borne Zoonotic, 2008; 8: 837–839. https://doi.org/10.1089/vbz.2008.0049
    9. Huang C., Wang Y., Li X. y cols., Clinical features of patients infected with 2019 novel coronavirus in Wuhan, China, Lancet, 2020; 395: 497–506
    10. Landewe R.B.M., Miltenburg A.M.M., Verdonk M.J.A. y cols., Chloroquine inhibits T cell proliferation by interfering with IL-2 production and responsiveness, Clin. Exp. Immunol., 1995; 102: 144–151
    11. Liao W., Schones D.E., Oh J. y cols., Priming for T helper type 2 differentiation by interleukin 2-mediated induction of IL-4 receptor ? chain expression, Nat. Immunol., 2008; 9: 1288–1296
    12. Paton N.I., Lee L., Xu Y. y cols., Chloroquine for influenza prevention: a randomised, double-blind, placebo controlled trial, Lancet Infect. Dis., 2011; 11: 677–683. https://doi.org/10.1016/S1473-3099(11)70065-2
    13. Tricou V., Minh N.N., Van T.P. y cols., A randomized controlled trial of chloroquine for the treatment of dengue in Vietnamese adults, PLoS Neglected Trop. Dis., 2010; 4: e785. https://doi.org/10.1371/journal.pntd.0000785
    14. Dowall S.D., Bosworth A., Watson R. y cols., Chloroquine inhibited Ebola virus replication in vitro but failed to protect against infection and disease in the in vivo Guinea pig model, J. Gen. Virol., 2015; 96: 3484–3492. https://doi.org/10.1099/jgv.0.00030915
    15. Falzarano D., Safronetz D., Prescott J. y cols., Lack of protection against ebola virus from chloroquine in mice and hamsters, Emerg. Infect. Dis., 2015; 21: 1065–1067. https://doi.org/10.3201/eid2106.150176
    16. Vigerust D.J., McCullers J.A., Chloroquine is effective against influenza A virus in vitrobut not in vivoInfluenza Other Respir. Viruses, 2007; 1: 189–192. https://doi.org/10.1111/j.1750-2659.2007.00027.x
    17. Pallister J., Middleton D., Crameri G. y cols., Chloroquine administration does not prevent Nipah virus infection and disease in ferrets, J. Virol., 2009; 83: 11979–11982. https://doi.org/10.1128/JVI.01847-09
    18. Gao J., Tian Z., Yang X. y cols., Breakthrough: chloroquine phosphate has shown apparent efficacy in treatment of COVID-19 associated pneumonia in clinical studies, Biosci. Trends., 2020. https://doi.org/10.5582/bst.2020.01047
    19. Mahase E., Covid-19: what treatments are being investigated?, BMJ, 2020; 368: m1252 doi: 10.1136/bmj.m1252

¿PUEDEN SER ÚTILES PRUEBAS SEROLÓGICAS EN EL DIAGNÓSTICO DE LA INFECCIÓN POR SARS-COV-2?

Cortesía Ependium

15.04.2020

Czy testy serologiczne mogą znaleźć zastosowanie w diagnostyce zakażenia SARS-CoV-2?

Weronika Rymer (MD, PhD)

Últimamente han aparecido en el mercado muchas pruebas diagnósticas baratas y sencillas de realizar que detectan anticuerpos IgM e IgG, indicadas para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2. La mayoría son pruebas de inmunocromatografía y ofrecen el resultado en poco más de diez minutos. Debido a su precio económico y el poco tiempo que se debe esperar a los resultados, parecen interesantes en comparación con las pruebas moleculares, que son las únicas que se recomiendan actualmente para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2 (comparación de pruebas serológicas y moleculares: véase tabla 1). Entonces, ¿es posible recurrir a las pruebas serológicas para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2?

Tabla 1. Comparación de las características de las pruebas moleculares y serológicas utilizadas en el diagnóstico de la infección por SARS-CoV-2
Característica Pruebas moleculares Pruebas serológicas
Qué detecta la prueba Material genético del virus Anticuerpos producidos por los linfocitos B del paciente
Material biológico para analizar Líquidos extraídos de las vías respiratorias inferiores (aspirado transtraqueal o líquido broncoalveolar), esputo no inducido, frotis y aspirado nasofaríngeo, sangre (solo en la 1.a semana de la enfermedad) Sangre
Utilidad para diagnosticar una infección activa Alta Baja
Utilidad para confirmar la infección Solo en el período de replicación del virus Los anticuerpos se detectan también después de que el paciente se haya curado, cuando el virus ya no se replica
Aplicación Detectar una infección activa Estudios poblacionales y epidemiológicos
Precio Alto Bajo
Tiempo de realización de la prueba Aprox. 4 h, en función del tiempo necesario para llevar la muestra al laboratorio 10-20 minutos

Las pruebas moleculares detectan el material genético del virus, por lo que un resultado positivo señala la presencia del virus y se considera que demuestra la existencia de una infección en curso. Como la COVID-19 es una enfermedad de curso grave que puede provocar complicaciones serias y posee un periodo de incubación muy breve, el diagnóstico de la infección activa es vital para determinar el subsiguiente tratamiento clínico e identificar a las personas que hayan podido contagiarse por contacto para someterlas a cuarentena antes de que desarrollen la infección. Sin embargo, estas pruebas tienen ciertos inconvenientes, como su precio relativamente alto, el acceso limitado a laboratorios que realicen pruebas moleculares y estén equipados con el material necesario (que es caro) y la necesidad de que las realicen profesionales capacitados para realizar pruebas moleculares. En la actualidad, cada vez hay más sistemas automatizados a disposición de los laboratorios no especializados en diagnóstico molecular. Sin embargo, esto no influye significativamente en el precio de la prueba. La prueba suele durar aproximadamente 4 horas. No obstante, la disponibilidad limitada de los laboratorios prolonga significativamente el tiempo que transcurre entre que se extrae el material para el análisis hasta que el médico o el inspector sanitario obtiene el resultado.4,5

Las pruebas moleculares se caracterizan por una especificidad y una sensibilidad altas. Sin embargo, hay que tener en cuenta los factores adicionales que pueden influir en el resultado final de la prueba:
1) El material se puede extraer:
a) demasiado temprano o demasiado tarde, sin que se capte el momento en el que el virus todavía o ya no se encuentra en el material biológico extraído en una cantidad suficiente para detectarlo; el tipo de material extraído también influye en la sensibilidad de la prueba (menor en los frotis de garganta, mayor en el material de las vías respiratorias inferiores [líquido broncoalveolar, aspirado traqueal])
b) de forma inadecuada (p. ej. con un hisopo hecho de un material que provoque la descomposición del ácido nucleico), o puede deteriorarse durante el transporte al laboratorio (si no se conservan las condiciones adecuadas, p. ej. la temperatura)
c) en cantidades demasiado bajas
2) Pueden cometerse errores en el laboratorio que desemboquen en un resultado falso positivo (p. ej. contaminación de la muestra) o negativo (prueba mal realizada).

Las pruebas serológicas elaboradas para diagnosticar la COVID-19 detectan anticuerpos. Aunque los fabricantes indican los datos de sensibilidad y especificidad de sus pruebas, como estas no han sido analizadas por instituciones independientes, hay que interpretar con cautela los resultados obtenidos. Al tomar la decisión sobre incluir los métodos serológicos en el diagnóstico de la infección por SARS-CoV-2, también conviene tener en cuenta sus imperfecciones.4-7
Hace falta que pase cierto tiempo hasta que aparezcan los anticuerpos específicos. Esto se conoce como período de ventana. Después de detectar un patógeno nuevo, el sistema inmune pone en marcha una respuesta humoral y celular adaptativa. Los siguientes factores influyen en el período de ventana:
1) El tiempo que necesita el sistema inmune para desarrollar la respuesta adaptativa a la infección y comenzar a producir anticuerpos, y
2) La sensibilidad de la prueba, que depende p. ej. de su capacidad para detectar las concentraciones bajas anticuerpos. La dinámica de aparición de los anticuerpos en la COVID-19 parece similar a la de otras infecciones víricas de curso grave: primero aparecen los anticuerpos IgM, y después los IgG. El tiempo de permanencia de los anticuerpos todavía no se ha determinado de forma concluyente. La ausencia de datos completos sobre la dinámica de la respuesta inmunitaria a la infección por SARS-CoV-2 hace que las pruebas serológicas tengan un ámbito de aplicación muy limitado. Tampoco existen datos fiables sobre el tiempo en el que ocurre la seroconversión en la COVID-19.6,7

Estos son los laboratorios validados por Salud para hacer pruebas ...

En las infecciones de curso agudo y breve, la aparición de anticuerpos suele coincidir en el tiempo con una disminución de la replicación del patógeno, por eso los resultados de las pruebas serológicas que no detectan los antígenos del microorganismo, sino tan solo los anticuerpos del huésped, suelen ser negativos durante la replicación y se vuelven positivos después de la infección. Esto limita enormemente la utilidad de estas pruebas en el diagnóstico de una infección en curso, y por esa razón se utilizan métodos moleculares para diagnosticar la infección por SARS-CoV-2.

Otro problema ligado a las pruebas serológicas es la posibilidad de generar reacciones cruzadas. El primer paso al elaborar las pruebas serológicas consiste en seleccionar los antígenos contra los cuales se crean los anticuerpos y comprobar que los anticuerpos que se formen sean específicos únicamente contra el patógeno en cuestión. Por ejemplo, Guo y cols.1 comprobaron que los antígenos que habían seleccionado no reaccionaban ante los anticuerpos dirigidos contra otros coronavirus, exceptuando el SARS-CoV-1, lo cual se debía al 90,5 % de homología entre las proteínas seleccionadas de ambos virus. Eso limita la posibilidad de emplear estas pruebas en las personas que hubieran contraído SRAS durante la epidemia de 2002-2003. No se puede descartar que algunas pruebas detecten anticuerpos ligados a infecciones por otros coronavirus. Por lo tanto, los resultados deben interpretarse con mucha cautela hasta que no aparezcan unas pruebas serológicas certificadas. En la actualidad, los CDC están trabajando para elaborar una prueba serológica del SARS-CoV-2 para las investigaciones epidemiológicas y el diagnóstico retrospectivo de la COVID-19.

Al interpretar la prueba, también se debe considerar la posibilidad de que ocurran reacciones cruzadas en situaciones no relacionadas con la infección: las enfermedades neoplásicas (sobre todo del sistema hematopoyético) y autoinmunes aumentan el riesgo de obtener un resultado falso positivo como consecuencia de dichas reacciones cruzadas. En las inmunodeficiencias humorales primarias y secundarias, en las que se altera la producción de anticuerpos, las pruebas serológicas suelen ofrecer resultados falsos negativos y, por lo general, no se deben utilizar. Tampoco se sabe todavía si la linfopenia que afecta a los pacientes de COVID-19 de curso grave está ligada o no a la inhibición de la respuesta humoral. Un resultado negativo en la prueba serológica no descarta la infección.

Las pruebas moleculares y serológicas disponibles actualmente en el mercado no están indicadas para el diagnóstico clínico. Sin embargo, muchos fabricantes de pruebas serológicas advierten que están indicadas para investigaciones científicas. El proceso de certificación de las pruebas para el diagnóstico clínico requiere tiempo y que se cumplan varios criterios, pero la COVID-19 es una enfermedad muy joven (solo 3 meses). Hay que tener esto en cuenta al tomar decisiones sobre la implementación del diagnóstico serológico en los centros médicos y al seleccionar una prueba concreta. Las pruebas serológicas disponibles en la actualidad no han sido verificadas por instituciones independientes y su valor predictivo aún no se conoce bien.

Entonces, ¿debemos renunciar por completo al diagnóstico serológico? No necesariamente, pero conviene tener en cuenta sus limitaciones, y no debemos recurrir a él en vez de a las pruebas moleculares para diagnosticar la COVID-19 en ningún caso. Las pruebas serológicas tienen su utilidad en la epidemiología, ya que indican que una persona ha tenido contacto con el patógeno. En el futuro, pueden ser útiles para determinar el alcance real de la infección en la población. Durante la epidemia, cuando los centros médicos se enfrentan a focos de infección entre los empleados sanitarios, las pruebas serológicas también pueden ayudar a garantizar la continuidad del trabajo. Realizar pruebas epidemiológicas en el personal sanitario puede permitir identificar a los grupos de convalecientes y de personas que hayan contraído la infección hace poco (en ese caso, es imprescindible realizar pruebas moleculares con urgencia para evaluar la infección activa por SARS-CoV-2; hasta que se descarte la infección activa, el empleado debe abandonar su puesto de trabajo y someterse a aislamiento). Aunque todavía no hay pruebas de que haber contraído la infección por SARS-CoV-2 impida volver a contagiarse, el carácter de la enfermedad (solo infección aguda) y el hecho de que hasta ahora no se hayan observado mutaciones del virus similares a las que tienen lugar en el caso del virus de la gripe A permiten suponer que, en esta etapa de la epidemia, los convalecientes no deberían volver a contagiarse (lo cual no les exime de la obligación de utilizar EPI). En caso de falta de personal médico por haber enviado a cuarentena a los sanitarios que hubieran tenido contacto con una persona infectada, se puede considerar mantener a los convalecientes en su puesto de trabajo para mantener la continuidad de la atención. Sin embargo, deben permanecer bajo supervisión sanitaria y, a modo de precaución, cumplir con las normas necesarias para limitar la transmisión de la infección a otras personas (llevar mascarilla quirúrgica, lavar las manos con frecuencia, mantener la distancia adecuada con otras personas).
Finalmente, cabe resaltar que en la actualidad varias autoridades sanitarias no recomiendan emplear pruebas serológicas.6,7

Bibliografía:

  1. Guo L., Ren L., Yang S. y cols., Profiling early humoral response to diagnose novel coronavirus disease (COVID-19), Clin. Infect. Dis., 21.03.2020: pii: ciaa310
    2. Vogel G., New blood tests for antibodies could show true scale of coronavirus pandemic, Science, 19.03.2020.
    https://www.sciencemag.org/news/2020/03/new-blood-tests-antibodies-could-show-true-scale-coronavirus-pandemic (consulta: 31.03.2020)
    3. Cheng V.C.C., Wong S.C., Chen J.H.K. y cols., Escalating infection control response to the rapidly evolving epidemiology of the coronavirus disease 2019 (COVID-19) due to SARS-CoV-2 in Hong Kong, Infect. Control. Hosp. Epidemiol., 5.03.2020: 1–24
    4. Loeffelholz M.J., Tang Y.W., Laboratory diagnosis of emerging human coronavirus infections – the state of the art, Emerg. Microbes Infect., 2020; 9: 747–756; doi: 10.1080/22221751.2020.1745095
    5. To K.K.W., Tsang O.T.Y., Leung W.S. y cols., Temporal profiles of viral load in posterior oropharyngeal saliva samples and serum antibody responses during infection by SARS-CoV-2: an observational cohort study, Lancet Infect. Dis., 21.03.2020: pii: S1473-3099(20)30196-1
    6. https://www.mp.pl/covid19/zalecenia/229958,szybkie-testy-na-obecnosc-koronawirusa-stanowisko-konsultanta-krajowego-ds-mikrobiologii-lekarskiej (consulta: 31.03.2020)
    7. Flisiak R., Horban A., Jaroszewicz J. y cols., Zalecenia postępowania w zakażeniach SARS-CoV-2 Polskiego Towarzystwa Epidemiologów i Lekarzy Chorób Zakaźnych (versión de 27.03.2020). http://www.pteilchz.org.pl/wp-content/uploads/2020/03/Rekomendacje-PTEiLChZ-24-03-2020.pdf (consulta: 1.04.2020)

 

¿QUÉ DEBEMOS SABER SOBRE LA COVID-19, ENFERMEDAD POR CORONAVIRUS? [ACTUALIZACIÓN DEL 23/03/2020]

Cortesía Ependium

El coronavirus ya ha llegado a América Latina.
Hasta la fecha, se han reportado: 1546 casos en Brasil (25 fallecidos), 632 (1) en Chile, 789 (14) en Ecuador, 363 (5) en Perú, 316 (2) en México, 313 (3) en Panamá, 266 (4) en Argentina, 231 (2) en Colombia, 202 (3) en la República Dominicana, 158 (0) en Uruguay, 134 (2) en Costa Rica, 77 (0) en Venezuela, 58 (1) en Guadalupe, 50 (0) en Trinidad y Tobago, 44 (1) en Martinica, 35 (1) en Cuba, 26 (0) en Honduras, 24 (0) en Bolivia, 23 (1) en Puerto Rico, 22 (1) en Paraguay, 19 en Jamaica (1), Guyana (1) y en Guatemala (1), 18 (0) en Guayana Francesa, 14 (0) en Barbados, 9 (0) en Aruba, 5 en San Martín (0) y Surinam (0), 3 en El Salvador (3), San Bartolomé (0), Islas Vírgenes (0), Islas Caymanes (0) y Curacao (1), 2 (0) en Santa Lucía y Nicaragua (0), 1 en Dominica (0), San Vicente y las Grenadinas (0), Antigua y Barbuda (0), y en Montserrate (0).

A fecha de 23/03/2020, se han registrado 339.645 casos confirmados de COVID-19 (enfermedad por coronavirus SARS-CoV-2). Han fallecido 14.717 personas. El virus ha salido de Asia y ha llegado a Europa, Américas, Australia y África.

¿Qué es el coronavirus SARS-CoV-2?

El coronavirus SARS-CoV-2 es un virus que pertenece a la familia de los coronavirus (coronaviridae). Los coronavirus se presentan en animales y causan en ellos varias enfermedades (del sistema respiratorio, tracto gastrointestinal, hígado y sistema nervioso), muchas infecciones cursan de manera asintomática. Estos virus con frecuencia mutan y tienen gran capacidad de infectar a nuevas especies. Todos los coronavirus conocidos que causan infecciones en los humanos causan síntomas respiratorios, con muy poca frecuencia síntomas de otros sistemas y órganos. Puede que provoquen diarrea en niños de hasta 12 meses, además de la infección de las vías respiratorias. Hasta el 2019 se conocían 6 virus que provocan síntomas en el ser humano. Cuatro de ellos (229E, OC43, NL63, HKU1) son causa de resfriado común de curso leve. Los dos restantes (virus SARS y MERS) pueden llevar a insuficiencia respiratoria amenazante para la vida. El coronavirus SARS-CoV-2 es el virus responsable de la epidemia actual de infecciones del aparato respiratorio, que inició en Wuhan (China), donde se identificó por primera vez en diciembre de 2019.

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 es la enfermedad por coronavirus de Wuhan (SARS-CoV-2). Antes la enfermedad no tenía nombre y se utilizaban definiciones tipo “enfermedad del coronavirus” “enfermedad causada por la infección por coronavirus de Wuhan”. El nombre COVID-19 es el nombre oficial de la enfermedad, fue denominada de esta manera por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Componente “CO” significa corona (ing. corona), “VI” — virus (ing. virus), “D” — enfermedad (ing. disease), y el número 19 indica el año 2019, en el que la enfermedad se presentó por primera vez (Corona-Virus-Disease-2019). La diferencia entre el coronavirus y el COVID-19 consiste en que el coronavirus es el factor desencadenante de la enfermedad, y la COVID-19 es la enfermedad, es decir el conjunto de los síntomas y signos causados por este factor.

¿Cuáles son los síntomas de la infección por coronavirus SARS-CoV-2?

Los pacientes con infección confirmada de coronavirus SARS-CoV-2 han presentado algunos síntomas de infección del aparato respiratorio, tales como:

  • fiebre
    • tos (por lo general seca)
    • disnea.

Además con frecuencia se ha presentado mialgia, con menos frecuencia confusión, cefalea, dolor de la faringe, tos productiva, hemoptisis. La diarrea se ha presentado solo en un 2-3 % de los enfermos. Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 14 días después de la infección.

Un 80 % de las personas que padecen COVID-19 no requiere tratamiento y la enfermedad cede de manera espontánea. 1 de cada 6 personas presenta un curso más grave y problemas respiratorios que requieren tratamiento.

De acuerdo con los datos del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades que incluyen más de 70 000 casos de COVID-19 registrados hasta el 11 de febrero de 2020, el 87 % de los enfermos de COVID-19 en China perteneció al grupo de 30-79 años de edad, y el 8 % de casos se dio en el grupo de 20-29 años. Las personas mayores de 70 años supusieron el 3 % de todos los casos de COVID-19. En el 81 % de los casos no se desarrolló neumonía o la neumonía fue de curso benigno. En el 14 % de los enfermos el curso de la infección se consideró grave.

Conviene recordar que otras muchas enfermedades pueden generar síntomas similares, sobre todo las infecciones del aparato respiratorio, que son bastante comunes. Para enfermar a causa del coronavirus SARS-CoV-2 es necesario sufrir una infección, es decir:

  • contactar directamente con un enfermo (p. ej. al proporcionar asistencia médica, en el trabajo, por pasar tiempo en la misma habitación, viajar o vivir juntos)
    • viajar a la región en la que se ha producido la epidemia en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas
    • trabajar en un lugar de asistencia médica en el que hayan estado y se hayan sometido a tratamiento enfermos del coronavirus SARS-CoV-2.

¿Es peligrosa la infección por coronavirus SARS-CoV-2?

Al igual que otras infecciones del aparato respiratorio, la infección por coronavirus puede causar síntomas leves como dolor de garganta, tos y fiebre. Sin embargo, en algunas personas puede adoptar un curso grave y originar neumonía y problemas de respiración. La infección por coronavirus (COVID-19) puede ser mortal.

No se sabe exactamente cuántas personas han sido infectadas con el coronavirus y no presentan ningún tipo de síntomas. Por esta razón, es muy difícil estimar la mortalidad de COVID-19.

La mortalidad entre todos los enfermos en China fue del 2,3 %. En el grupo de 70-79 años de edad fue del 8 % y de ≥80 años del 14,8 %. La mortalidad en los casos de curso crítico fue del 49 %. La mortalidad entre los enfermos infectados con SARS-CoV-2 que tenían enfermedades crónicas fue mayor: el 10,5 % en personas con enfermedades crónicas del sistema circulatorio, el 6,3 % con enfermedades crónicas del tracto respiratorio, el 6 % con hipertensión arterial y el 5,6 % con enfermedades neoplásicas.

La mortalidad en Italia es de un 7 %. El 40 % de los fallecidos por COVID-19 tenía más de 79 años.

Para comparar, en función de la estación, mueren 0,1-0,5 % de los enfermos de gripe.

¿Quién enferma debido al coronavirus SARS-CoV-2?

La infección por el coronavirus SARS-CoV-2 puede afectar a personas de cualquier edad. El análisis de las incidencias indica que su curso es más severo en las personas mayores con enfermedades crónicas (p. ej. asma, diabetes, enfermedades cardíacas) o inmunodeficiencias. Esto también se aplica a los casos mortales.

Los hombres se enferman con más frecuencia que las mujeres. Los niños se enferman muy raramente (un 1-2 % de todos los casos).

¿Cómo se transmite el coronavirus SARS-CoV-2?

Los coronavirus son una familia de virus que pueden observarse en muchas especies de mamíferos (p. ej. en camellos o gatos). Raramente, los coronavirus se pueden transmitir de animales a personas, y después entre personas.

Inicialmente, parecía que la transmisión del coronavirus SARS-CoV-2 estaba ligada a un contacto con animales, ya que muchos enfermos de neumonía en Wuhan (China) declararon haber acudido a un mercado de pescado o con animales. Sin embargo, el creciente número de enfermos que no muestran tales vínculos ha obligado a constatar que el virus se transmite también de persona a persona. En la actualidad, sabemos que el virus puede transmitirse de persona a persona.

Se cree que la mayoría de infecciones se transmite por gotas cuando la persona infectada tose o estornude, de forma similar a como se propaga p. ej. la gripe. El virus también se puede transmitir cuando una persona toca una superficie o un objeto sobre los que se encuentre el virus (es decir, la saliva del enfermo), y después se toca la boca, la nariz o los ojos.

Cabe recordar que la facilidad con la que se transmite un virus de persona a persona puede variar. Algunos virus son muy contagiosos (p. ej. el sarampión), es decir, se transmiten con mucha facilidad, y otros menos. En la actualidad, no se sabe a ciencia cierta con qué facilidad se transmite el coronavirus SARS-CoV-2 entre personas; la cuestión se sigue investigando.

¿Es posible contraer el coronavirus a partir de una persona asintomática?

Según los últimos informes, es probable que se den contagios por coronavirus a partir de personas infectadas que aún no hayan presentado síntomas. Sin embargo, sobre la base de los datos disponibles, sabemos que las personas con síntomas de la enfermedad son las principales responsables de su propagación.

¿Se puede prevenir la enfermedad provocada por el coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19)?

En la actualidad no existe ninguna vacuna que prevenga la enfermedad. La mejor manera de no enfermar es evitar el contacto con el virus. Se está haciendo un seguimiento continuo de la situación.

Actualmente nos enfrentamos con la pandemia de COVID-19, lo que significa que el virus está presente en muchos países de todo el mundo. Por esta razón, la prevención de la enfermedad consiste en seguir las recomendaciones de las autoridades, relativas a los viajes, el confinamiento en casa, la cuarentena y las reglas de higiene.

¿Qué hacer si se sospecha la COVID-19?

Las personas que pueden estar infectadas por coronavirus (COVID-19) deben informar por teléfono las autoridades sanitarias.

¡No se debe acudir al médico de familia!

¿Cómo se trata la infección provocada por el coronavirus SARS-CoV-2?

No existe ningún antivírico recomendado para tratar la infección por coronavirus SARS-CoV-2. Los enfermos reciben un tratamiento cuyo objetivo es aliviar los síntomas (tratamiento sintomático).

¿Es posible contraer el coronavirus SARS-CoV-2 a través de mercancía traída de China?

No hay pruebas de que el coronavirus SARS-CoV-2 se pueda propagar de esta manera. Aunque el coronavirus SARS-CoV-2 se hubiera podido transferir a algún objeto (p. ej. mediante un estornudo de una persona infectada), queda la cuestión del tiempo de entrega. La mayoría de los virus del resfriado no son capaces de sobrevivir durante >24 h fuera del organismo humano, aunque existen virus que pueden sobrevivir varios meses.

De momento, todo indica que para transmitir el virus es necesario contactar directamente con una persona enferma.

¿Pueden las mascotas transmitir la infección por coronavirus SARS-CoV-2?

Hasta ahora no hay ningún dato que indique que las mascotas como perros y gatos puedan transmitir la infección por coronavirus SARS-CoV-2. No obstante, se recomienda implementar normas de higiene, p. ej. lavar las manos con agua y jabón después de tocar a las mascotas, ya que sí pueden transmitir distintas bacterias a las personas (p. ej. E. coli o Salmonella).

¿Cuál es la situación epidemiológica actual?

Aquí puede consultarse un mapa actualizado con casos confirmados de infecciones por coronavirus, junto con la localización, así como el número de casos mortales.

Bibliografía:

  1. https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/index.html
    2. https://www.webmd.com/lung/news/20200122/what-to-know-about-new-coronavirus-from-china
    3. https://www.gov.pl/web/zdrowie/byles-w-chinach-i-zle-sie-czujesz-sprawdz-co-robic
    4. https://gis.gov.pl/aktualnosci/komunikat-dla-podrozujacych-nr-9-29-stycznia-2020-r-opracowano-na-podstawie-danych-ecdc-oraz-who/
    5. https://www.bbc.com/news/world-asia-china-51176409
    6. https://www.bbc.com/news/health-51048366
    7. https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/ad
    8. https://gis.gov.pl/aktualnosci/komunikat-dla-podrozujacych-nr-14-3-lutego-2020-r-opracowano-na-podstawie-danych-ecdc-oraz-who

 

¿QUÉ DEBEMOS SABER SOBRE LA COVID-19, ENFERMEDAD POR CORONAVIRUS DE CHINA? [ACTUALIZACIÓN DEL 10/03/2020]

Cortesía: Ependium

Magdalena Wiercińska

A fecha de 10/03/2020, se han registrado 114 452 casos confirmados de COVID-19 (enfermedad por coronavirus SARS-CoV-2). Han fallecido 4026 personas. El virus ha salido de Asia y ha llegado a Europa, Américas, Australia y África.

¿QUÉ ES EL CORONAVIRUS SARS-COV-2?

El coronavirus SARS-CoV-2 es un virus que pertenece a la familia de los coronavirus (coronaviridae). Esta familia incluye numerosos virus que pueden generar distintos síntomas y enfermedades, tanto leves como un resfriado, como graves como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS). El coronavirus SARS-CoV-2 es el virus responsable de la epidemia actual de infecciones del aparato respiratorio en Wuhan (China), donde se identificó por primera vez en diciembre de 2019.

¿QUÉ ES LA COVID-19?

La COVID-19 es el nombre de la enfermedad por coronavirus SARS-CoV-2 (también llamado SARS-CoV-2). Es el nombre oficial utilizado por la Organización Mundial de la Salud.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA INFECCIÓN POR CORONAVIRUS SARS-COV-2?

Los pacientes con infección confirmada de coronavirus SARS-CoV-2 han presentado algunos síntomas de infección del aparato respiratorio leves y moderados:

  • fiebre
    • tos
    • disnea.

Los síntomas aparecieron entre 2 y 14 días después de la infección.

Conviene recordar que otras muchas enfermedades pueden generar síntomas similares, sobre todo las infecciones del aparato respiratorio, que son bastante comunes. Para enfermar a causa del coronavirus SARS-CoV-2 es necesario sufrir una infección, es decir:

  • contactar directamente con un enfermo (p. ej. al proporcionar asistencia médica, en el trabajo, por pasar tiempo en la misma habitación, viajar o vivir juntos)
    • viajar a la región en la que se ha producido la epidemia en los 14 días anteriores a la aparición de los síntomas
    • trabajar en un lugar de asistencia médica en el que hayan estado y se hayan sometido a tratamiento enfermos del coronavirus SARS-CoV-2.

¿ES PELIGROSA LA INFECCIÓN POR CORONAVIRUS SARS-COV-2?

Al igual que otras infecciones del aparato respiratorio, la infección por coronavirus puede causar síntomas leves como rinitis, dolor de garganta, tos y fiebre. Sin embargo, en algunas personas puede adoptar un curso grave y originar neumonía y problemas de respiración. La infección por coronavirus puede ser mortal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declara que de todos los enfermos con infección por coronavirus confirmada por las pruebas de laboratorio el 18 % han desarrollado una enfermedad severa y el 3,4 % han fallecido. Para comparar, en función de la estación, mueren 0,1-0,5 % de los enfermos de gripe.

¿QUIÉN ENFERMA DEBIDO AL CORONAVIRUS SARS-COV-2?

La infección por el coronavirus SARS-CoV-2 puede afectar a personas de cualquier edad. El análisis de las incidencias indica que su curso es más severo en las personas mayores con enfermedades crónicas (p. ej. asma, diabetes, enfermedades cardíacas) o inmunodeficiencias. Esto también se aplica a los casos mortales.

¿CÓMO SE TRANSMITE EL CORONAVIRUS SARS-COV-2?

Los coronavirus son una familia de virus que pueden observarse en muchas especies de mamíferos (p. ej. en camellos o gatos). Raramente, los coronavirus se pueden transmitir de animales a personas, y después entre personas.

Inicialmente, parecía que la transmisión del coronavirus SARS-CoV-2 estaba ligada a un contacto con animales, ya que muchos enfermos de neumonía en Wuhan (China) declararon haber acudido a un mercado de pescado o con animales. Sin embargo, el creciente número de enfermos que no muestran tales vínculos ha obligado a suponer que el virus se transmite también de persona a persona. En la actualidad, sabemos que el virus puede transmitirse de persona a persona: el pasado jueves 30 de enero se confirmó un caso de infección de ese tipo en Estados Unidos. El paciente es un familiar de una mujer que había vuelto de Wuhan ya infectada.

Según las últimas teorías, la fuente de la infección fue un animal exótico de un mercado.

Sigue sin saberse cómo exactamente se propaga el virus. Otros coronavirus que provocaron brotes masivos en el pasado, p. ej. el SARS, se transmitían por gotas cuando la persona infectada tosía o estornudaba, de forma similar a como se propaga p. ej. la gripe. El virus también se puede transmitir cuando una persona toca una superficie o un objeto sobre los que se encuentre el virus, y después se toca la boca, la nariz o los ojos.

Cabe recordar que la facilidad con la que se transmite un virus de persona a persona puede variar. Algunos virus son muy contagiosos (p. ej. el sarampión), es decir, se transmiten con mucha facilidad, y otros menos. En la actualidad, no se sabe a ciencia cierta con qué facilidad se transmite el coronavirus SARS-CoV-2 entre personas; la cuestión se sigue investigando.

¿ES POSIBLE CONTRAER EL CORONAVIRUS A PARTIR DE UNA PERSONA ASINTOMÁTICA?

Según los últimos informes, es probable que se den contagios por coronavirus a partir de personas infectadas que aún no hayan presentado síntomas. Sin embargo, sobre la base de los datos disponibles, sabemos que las personas con síntomas de la enfermedad son las principales responsables de su propagación.

¿SE PUEDE PREVENIR LA ENFERMEDAD PROVOCADA POR EL CORONAVIRUS SARS-COV-2 (COVID-19)?

En la actualidad no existe ninguna vacuna que prevenga la enfermedad. La mejor manera de no enfermar es evitar el contacto con el virus. Hasta la fecha, en América Latina se han reportado: 30 casos en Brasil, 17 en Argentina, 15 en Ecuador, 13 en Chile, 9 en Perú y Costa Rica, 7 en México, 5 en República Dominicana y Guayana Francesa, 3 en Colombia, 2 en Martinica y la Isla de San Martín y 1 caso en Paraguay y en San Bartolomé. Se está haciendo un seguimiento continuo de la situación.

Los viajeros deben evitar el contacto cercano con las personas enfermas, sobre todo con las que sufren síntomas del aparato respiratorio; evitar visitar mercados u otros lugares en los que haya animales vivos o muertos; evitar el contacto con animales y sus excrementos; y garantizar la higiene de manos (no tocar la boca, la nariz ni los ojos con las manos sucias, lavar las manos durante al menos 20 segundos con agua y jabón o usar productos de higiene de manos con base de alcohol) y de los alimentos.

Además, debido a la gran actividad actual de la gripe estacional en China, los viajeros deben vacunarse contra la gripe al menos dos semanas antes del viaje según las recomendaciones nacionales e internacionales pertinentes.

¿QUÉ HACER SI DESPUÉS DE VOLVER DE CHINA O DE HABER CONTACTADO CON ALGUIEN QUE HA ESTADO EN CHINA EMPIEZAN A APARECER SÍNTOMAS DE INFECCIÓN DE LAS VÍAS RESPIRATORIAS?

Si en los últimos 14 días el paciente ha estado en China o ha tenido contacto con una persona que haya estado en China en ese período, y al mismo tiempo se presenta fiebre de >38 oC o disnea, se debe acudir a la unidad hospitalaria de enfermedades infecciosas más cercana.

¿CÓMO SE TRATA LA INFECCIÓN PROVOCADA POR EL CORONAVIRUS SARS-COV-2?

No existe ningún antivírico recomendado para tratar la infección por coronavirus SARS-CoV-2. Los enfermos reciben un tratamiento cuyo objetivo es aliviar los síntomas (tratamiento sintomático).

¿ES POSIBLE CONTRAER EL CORONAVIRUS SARS-COV-2 A TRAVÉS DE MERCANCÍA TRAÍDA DE CHINA?

No hay pruebas de que el coronavirus SARS-CoV-2 se pueda propagar de esta manera. Aunque el coronavirus SARS-CoV-2 se hubiera podido transferir a algún objeto (p. ej. mediante un estornudo de una persona infectada), queda la cuestión del tiempo de entrega. La mayoría de los virus del resfriado no son capaces de sobrevivir durante >24 h fuera del organismo humano, aunque existen virus que pueden sobrevivir varios meses.

De momento, todo indica que para transmitir el virus es necesario contactar directamente con una persona enferma.

¿PUEDEN LAS MASCOTAS TRANSMITIR LA INFECCIÓN POR CORONAVIRUS SARS-COV-2?

Hasta ahora no hay ningún dato que indique que las mascotas como perros y gatos puedan transmitir la infección por coronavirus SARS-CoV-2. No obstante, se recomienda implementar normas de higiene, p. ej. lavar las manos con agua y jabón después de tocar a las mascotas, ya que sí pueden transmitir distintas bacterias a las personas (p. ej. E. coli o Salmonella).

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA ACTUAL?

Todos los casos diagnosticados fuera de China son personas que han vuelto recientemente de China de la zona de Wuhan o han tenido un contacto con una persona que ha estado recientemente en esta región.

Toda la región está en cuarentena, lo cual es una situación sin precedentes. En total, 35 millones de personas se encuentran aisladas (solo en la ciudad de Wuhan viven 11 millones).

Aquí puede consultarse un mapa actualizado con casos confirmados de infecciones por coronavirus, junto con la localización, así como el número de casos mortales.

 

Bibliografía:

  1. https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/index.html
    2. https://www.webmd.com/lung/news/20200122/what-to-know-about-new-coronavirus-from-china
    3. https://www.gov.pl/web/zdrowie/byles-w-chinach-i-zle-sie-czujesz-sprawdz-co-robic
    4. https://gis.gov.pl/aktualnosci/komunikat-dla-podrozujacych-nr-9-29-stycznia-2020-r-opracowano-na-podstawie-danych-ecdc-oraz-who/
    5. https://www.bbc.com/news/world-asia-china-51176409
    6. https://www.bbc.com/news/health-51048366
    7. https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/ad
    8. https://gis.gov.pl/aktualnosci/komunikat-dla-podrozujacych-nr-14-3-lutego-2020-r-opracowano-na-podstawie-danych-ecdc-oraz-who

 

CINCO PUNTOS CLAVE DE LAS DIRECTRICES ACC – AHA 2018.

Un estilo de vida saludable es apropiado para todos los pacientes como parte del manejo del riesgo cardiovascular, incluida una actividad física adecuada y una dieta saludable. Las decisiones sobre el manejo del riesgo cardiovascular deben compartirse entre el médico y el paciente, incluida la interpretación del riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica a 10 años del paciente. Las recomendaciones para la farmacoterapia se basan en el perfil de riesgo individual y las características clínicas del paciente. Las estatinas siguen siendo los agentes de primera línea, pero para los pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica clínica con riesgo muy alto o para pacientes con niveles de colesterol LDL severamente elevados, se pueden considerar agentes no estatinos, como ezetimiba y PCSK9. Las recomendaciones para el tratamiento con estatinas también incluyen pacientes de 40 a 75 años de edad con un nivel de colesterol LDL superior a 69 mg por decilitro que tienen diabetes o que tienen un riesgo a 10 años de enfermedad cardiovascular aterosclerótica igual o superior al 7,5%. Deben hacerse consideraciones adicionales para adultos más jóvenes o mayores. Después del cálculo del riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica a 10 años del paciente, la evaluación del riesgo puede individualizarse considerando los factores que aumentan el riesgo y la puntuación de calcio en la arteria coronaria del paciente, si se mide. La respuesta terapéutica del paciente debe continuar siendo monitoreada con el tiempo. Después del cálculo del riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica a 10 años del paciente, la evaluación del riesgo puede individualizarse considerando los factores que aumentan el riesgo y la puntuación de calcio en la arteria coronaria del paciente, si se mide. La respuesta terapéutica del paciente debe continuar siendo monitoreada con el tiempo. Después del cálculo del riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica a 10 años del paciente, la evaluación del riesgo puede individualizarse considerando los factores que aumentan el riesgo y la puntuación de calcio en la arteria coronaria del paciente, si se mide. La respuesta terapéutica del paciente debe continuar siendo monitoreada con el tiempo.