HALLADOS LOS RASTROS DE METÁSTASIS MÁS ANTIGUOS HASTA EL MOMENTO

Arqueólogos británicos de la Universidad de Durham han descubierto en Sudán un esqueleto de un varón de más de 3200 años de antigüedad con cáncer metastásico. A partir de este hallazgo, el más antiguo de este tipo, los investigadores esperan obtener nuevos conocimientos sobre la evolución de esta enfermedad, explicó la autora principal del estudio, la austríaca Michaela Binder, en una entrevista con la APA. Los resultados de este estudio se presentaron en la publicación PLOS ONE.

Hasta el momento, solo ha habido un hallazgo definitivo y dos dudosos de metástasis en humanos. En la mayoría de las ocasiones solo se conserva el cráneo, lo que impide que se realice un diagnóstico fiable. «Por primera vez, tenemos un esqueleto completo», afirma la investigadora.

Utilizando un microscopio electrónico y radiología, se ha podido realizar por primera vez un diagnóstico correcto de cáncer. Hemos hallado que la enfermedad se propagó desde un órgano al esqueleto. No obstante, no podemos determinar si la causa real de la muerte fue el cáncer; asimismo, los investigadores solo pueden hacer especulaciones sobre la causa de la enfermedad. Se hallaron rastros de metástasis en las vértebras, los brazos, las costillas, las clavículas, las escápulas, así como en el fémur y en la pelvis. «No solo encontramos lesiones en los huesos, sino también nuevas osificaciones. Esto sugiere que el proceso canceroso estuvo activo hasta el momento del fallecimiento, pero es imposible determinar si esta enfermedad fue la causa del fallecimiento», comenta Binder.

Este descubrimiento podría contribuir a una mejor comprensión de la historia, hasta la fecha prácticamente desconocida, de las denominadas enfermedades de los países ricos, como por ejemplo, el cáncer. Se podría lograr si, por ejemplo, podemos aislar ADN inalterado. «En teoría, se puede identificar el genoma y, a continuación, analizar si las mutaciones están vinculadas al cáncer y si estas eran las mismas hace 3000 años», afirma la investigadora al explicar un posible método para obtener un mejor entendimiento sobre este hecho.

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EDEMA MACULAR DIABÉTICO

El edema macular diabético es un tipo grave de retinopatía diabética en el que niveles muy altos y mantenidos de glicemias pueden provocar en la zona de la mácula y exudación, como la mácula es la zona responsable de la agudeza visual, entonces cuando la mácula se afecta aparece visión borrosa que puede llegar a pérdida de visión.

El edema macular diabético puede afectan a pacientes con tipo 1 o con tipo 2 de diabetes. Desgraciadamente unos 75.000 nuevos casos se producen cada año en USA y es la causa más frecuente de provocar ceguera en pacientes no jubilados, existen medidas y tratamientos para tratarlo así como medidas de prevención para evitarlo.

A menudo esta pérdida de visión central de las personas con edema macular diabético ocurre progresivamente aunque suelen existir síntomas de alarma como visión borrosa, perdida de visión o manchas flotantes. El diagnóstico temprano del edema macular es la mejor manera de prevenir la perdida de visión, por eso la necesidad de los controles periódicos no solo de la agudeza visual sino del fondo de ojo y tensión ocular.

Comó se puede prevenir

Aunque ahora existan tratamientos para el edema macular, desde luego el mejor tratamiento es la prevención y el estricto control de la tensión arterial, así como de los niveles de glicemia, aunque desgraciadamente no hay siempre una garantía, pero se  insiste en la importancia de los hábitos saludables junto con el tratamiento médico.

Un factor importante es el gran desconocimiento que existe en la población sobre el edema macular diabético. Un estudio reciente entrevistando a personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 demostró que un 25% de las mismas no había realizado el recomendado control de fondo de ojo anual El 50% de los encuestados desconocía que el edema macular es la causa más frecuente que lleva a la ceguera en las persona con diabetes.

Los pacientes tienen que ser más proactivos y cuando los sistema fallan ser ellos los que demanden la atención oftalmológica anual recomendada y pedir a los distintos especialistas que hablen entre ellos sobre el estado de salud de sus ojos.



Claves importantes para prevenir el Edema Macular Diabético

1.  Conozca sus números más importantes como son, sus cifras de tensión arterial, sus niveles de glucosa y su peso.
 2. Recuerde no olvidar su examen de retina ANUAL con pupila dilatada.

Qué tratamientos existen para el Edema Macular

El tratamiento que había para el edema de mácula clásicamente era tratamiento con laser para sellar los vasos sanguíneos de alrededor de la mácula para reducir el edema alrededor y ese tratamiento puede detener la progression de la pérdida de visión pero no puede revertir el daño que ya había anteriormente y además este tipo de tratamiento con laser en ocasiones puede dar efectos secundarios muy importantes.

Lucentis (ranibizumab) fue aprobado en 2012 por la FDA como el primer tratamiento eficaz para el tratamiento del Edema Macular, consiste en una inyección mensual dentro del ojo con una aguja muy fina, estas inyecciones disminuyen el edema y la extravasación de líquidos de los vasos alrededor de la mácula y todos los estudios clínicos han demostrado una mejora y recuperación significativa de la visión al cabo de 2 años.

Avastin es un fármaco parecido al Lucentis y que había sido aprobado para tratamiento del cáncer y en ocasiones se ha utilizado con éxito en el tratamiento del Edema Macular, pero sin indicación en situaciones y países en los que no tienen Lucentis o no pueden adquirirlo.

Estos 2 fármacos así como el Macugen y otros que aparecerán del grupo de los anti-VEGF que corresponden a las siglas en inglés fármacos contra el factor de crecimiento endothelial tendrán que ser revaluados en un futuro.

Han sido demostrados los beneficios del Lucentis para el edema macular diabético y que al menos durante 3 años estos persisten según ha demostrado el estudio de extensión del RESTORE.

El estudio RESTORE original había demostrado que Lucentis solo o combinado con terapia de laser producía una ganancia de visión mayor en los paciente

 

Fuente: American Society of Retina Specialists 2014

ANEURISMA DE LA ARTERIA ESPLÉNICA| Radiology Case | Radiopaedia.org

Splenic artery aneurysm | Radiology Case | Radiopaedia.org.

 

Los aneurismas de la arteria esplénica representan una condición infrecuente pero potencialmente letal. La prevalencia ha sido reportada tan elevada como de un 10% en algunos estudios basados en autopsias. Los aneurismas de la arteria esplénica son responsables por hasta el 60% de todos los aneurismas de arterias esplácnicas y es el tercer aneurisma abdominal más común, después de los de la aorta y de las arterias ilíacas. Se lo define como una dilatación anormal de la arteria esplénica de más de 1 cm de diámetro. El aneurisma de la arteria esplénica (AAE) fue descrito por primera vez en cadáveres en 1770 por Beaussier. El primer diagnóstico preoperatorio fue hecho cerca de 150 años después por Hoegler en 1920. La incidencia del AAE varía desde el 0,1  al 10,4% en la población general. Es cuatro veces más común en mujeres que en hombres. Aunque la patogenia no está completamente entendida, los factores de riesgo incluyen: trauma, eventos hormonales y hemodinámicos locales en el embarazo, hipertensión portal (incluyendo síndrome de Caroli), degeneración arterial (fibrodisplasia medial) y aterosclerosis. Los pacientes que presentan hipertensión portal están particularmente en riesgo, con una incidencia del 7,1-13,0%. El desarrollo de un nuevo AAE después del transplante de hígado es un evento raro. No obstante, se ha reportado que ocurre tan tardíamente como 16 años después del transplante.

Los aneurismas falsos o pseudoaneurismas de la arteria esplénica son menos prevalentes que los verdaderos. Difieren de los AAE verdaderos en que la dilatación ocurre siguiendo a la disrupción de una o más capas de la pared del vaso. La arteria esplénica es responsable por la mayoría de los pseudoaneurismas esplácnicos. A diferencia del AAE verdadero, estos tienen una leve predominancia en los hombres. Las causas subyacentes, en la mayoría de los casos, son: trauma, infección o debilidad de la pared de la arteria esplénica por exposición a enzimas pancreáticas, Esto último se asocia usualmente con filtraciones de anastomosis pancreáticas, pancreatitis grave y pseudoquistes pancreáticos. La importancia del diagnóstico y tratamiento de AAE radica en su riesgo de rotura, que aumenta significativamente más allá de un diámetro de 2 cm. La mortalidad después de la rotura varía desde el 25% al 70%, dependiendo de la patología subyacente.

Aunque la intervención quirúrgica ha sido desde hace mucho el pilar de la terapia, los avances recientes en técnicas de imágenes y procedimientos mínimamente invasivos, ha revolucionado el diagnóstico y el manejo del AAE.